La chica que se “encontró” – despidiendo LOST GIRL

Hace unos días vi el capítulo final de una de las series que, probablemente, más haya marcado mi vida, Lost Girl. No por nada, esta serie se coló en mi top 3 desbancando a toda una “Buffy, la cazavampiros”. Pero es que Lost Girl, es una serie valiente, diferente, donde las mujeres tienen un gran poder, donde no hay etiquetas y que a pesar de no ser una superproducción, compensa sus carencias técnicas con el acierto a la hora de tratar temas con los que todos nos sentimos identificados, como el amor, la amistad o la familia. Pero antes de analizar este capítulo final, quisiera hacer un resumen del mismo.

El episodio abre con Kenzi, Lauren, Mark y Dyson rodeados por las llamas en casa de Bo, quien aparentemente, había decidido hacer a sus amigos a la parrilla para ganarse la simpatía de su malísimo padre, Hades. A tan sólo unos pocos segundos del capítulo, estaba sufriendo pensando que la súcubo se había pasado al bando oscuro, pues el grupo parece no encontrar salida en ese infierno, pero Kenzi y Lauren se percatan de que la herradura para controlar al Pyrippus sigue en la casa, la cual ya sirvió para controlar el fuego antes. Por si fuera poco, de repente aparece Popeye Bruce abriendo un boquete en la casa para ayudar al team succubus.

lostgirl516_0035

Fuera de la casa, Bruce explica que Bo le mandó un mensaje para que fuera allí. Pero lejos de pensar que la súcubo esconde algún plan maestro detrás del intento de achicarramiento de sus amigos, Mark duda de las intenciones de nuestra protagonista. Kenzi saca las uñas por su mejor amiga y defiende la idea de que Bo lo hizo por alguna buena razón y, por suerte, Lauren y Dyson, que llevan más tiempo en el team succubus que el novato de Mark, se suman a su opinión. Por el momento, acuerdan no hacer mucho ruido para no estropear cualquiera que sea el plan de la súcubo.

Mientras tanto, Bo le hace saber a Hades que no está por la labor de tener hermanos y que quiere a Tamsin muerta. No sólo eso, sino que ella misma se quiere encargar del trabajo sucio, por lo que va a hacerle una visita a la valquiria enjaulada, que trata de llegar a su corazón, pero Bo se muestra impertérrita y finalmente le da el beso de la muerte. A este punto mi fe en ella volvió a tambalearse, pero si Kenzi, su corazón, no duda de ella, yo tampoco.

lostgirl516_0218

En algún otro punto, el grupo encuentra el modo de pasar desapercibido en la que sea probablemente la caravana más llamativa de toda la maldita ciudad, la de Vex. Esta caravana-mercadillo ambulante por un momento me trajo a la memoria el último episodio de “Buffy, la cazavampiros” y la huida de Sunnydale.

lostgirl516_0278

Volviendo a Hades y Bo, el primero hace saber a la súcubo que sabe que no ha matado a Tamsin. Pero como tiene más años de experiencia y es más malo que el hambre ha esperado hasta el momento en el que su hija ya no puede escapar de la trampa. La atrapa con los zapatos del infierno, que se convierten en unas botas metálicas que dejan a Bo literalmente pegada al suelo y Hades aprovecha que no puede menearse para hacerle un lavado de cerebro recordándole sus miserias: la muerte de Hale, Trick, Rainer (¿en serio? ¿pero este tío le llegó a importar a Bo?) y la de Aife, el abandono de Kenzi al marcharse a España, sus rupturas con Dyson y Lauren, incluso que la doctora se marchitará algún día y morirá. Todo esto es demasiado para nuestra muy emocional súcubo que rompe a llorar y sucumbe al dolor. La reina oscura ya está en marcha. Bo pone los ojos en blanco, digo, azul, y empieza a sucubearse hasta la última rata de alcantarilla. No sobreviven ni las cucarachas.

lostgirl516_0571

Nuevamente en la caravana, Lauren está fabricando un arma de destrucción masiva. Bueno, no, sólo son unas inyecciones, pero la voluntad es lo que cuenta. Dyson para matar el tiempo decide hablar con la doctora del tema que más los une, Bo. El lobo anima a Lauren a no perder a Bo por sus temores, y Lauren a su vez, le hace saber que está tranquila porque sabe que cuando ella falte, Bo siempre podrá contar con él. Aquí mi corazoncito dio un salto de alegría, primero por la bonita amistad que llegan a entablar estos dos personajes, y segundo porque todo olía a Doccubus.

lostgirl516_0669

Pero el momento mono se ve interrumpido cuando el equipo es consciente de que hay chi flotando en el ambiente y que, por desgracia, Bo debe estar alimentándose de la ciudad entera. Pero por suerte, la herradura también parece protegerles de la propia súcubo. Mientras tanto, Tamsin, que no estaba muerta, estaba de parranda, se despierta y saca una llave de su boca. Bo, a parte de dar unos besos muy buenos, los da con sorpresa. Así, nuestra valquiria, abre las puertas de su jaula.

La moral del equipo se viene abajo cuando descubren que Bo ha comido hasta empacharse. Y después ha repetido, con alevosía. Pero Kenzi, fiel a su amiga, sigue defendiéndola a capa y espada enfadándose con los demás miembros del grupo, que aunque flaquean en su confianza hacia la súcubo, deciden seguir adelante para recuperarla.

lostgirl516_0935

Si la moral de nuestros personajes está por los suelos, la de Hades está escalando hasta el peldaño más alto. Al menos hasta que se da cuenta de que algo no anda bien, pues el flujo de chi de Bo no ha completado el mural del Pyrippus. Bo, que ya está sumida en la oscuridad, confiesa que sus aliados siguen con vida y su padre le pide que lo remedie. Hades, para no estar ocioso, decide ir levantando algunos efectivos de su próximo ejército.

lostgirl516_1032

Y como no, los miembros del equipo son los únicos en la ciudad para verlos venir. Pero una vez más, la herradura les protege contra los disparos de un grupo de policías que habían resucitado delante de las narices del grupo. Kenzi hasta piensa en casarse con la herradura, y no es para menos. Yo me la colgaba al cuello y ya no me la sacaban ni con aceite hirviendo. La parte positiva es que el grupo consigue refugiarse en la caravana, pero quedan un tanto atrapados. Por suerte Tamsin aparece muy, muy cabreada después de haber estado enjaulada y devuelve a los policías al suelo del que se habían levantado poco tiempo antes. La valquiria se encarga de contarle al grupo que Bo le pasó la llave para poder escapar y sentimos que la fe en la súcubo se restaura un poquito.

lostgirl516_1140

Pero justo en ese momento, Bo, que encontrando personas es mejor y más rápida que Paco Lobatón, cae sobre el techo de la caravana. Kenzi sube para hablar con la súcubo e intentar llegarle al corazón, pero Bo sólo le sigue la corriente para quitarle la herradura, romperla y hacer volar a su mejor amiga por los aires. Acto seguido, empieza a sucubearlos a todos. A este punto, la boca me llega al suelo y tengo ganas de zurrar a Bo con los restos de la herradura. Pero algo pasa porque nuestra súcubo empieza a tener unas visiones de algunos momentos que pasó junto a sus amigos y sale del trance justo a tiempo. El amor por todos ellos la ha devuelto al buen camino.

lostgirl516_1409

Con Bo de vuelta al mundo de la buena gente, ésta les habla de su temor a no ser capaz de controlar al Pyrippus, pero Tamsin le suelta un acertado discurso acerca del bien y el mal que hay en todos nosotros y de cómo hay que saber encontrar el equilibrio. Lauren refuerza esto al recordarle a Bo que cuando se conocieron, jamás pensó que llegaría a controlar su poder, y la súcubo empieza a convencerse de que puede coger el toro por los cuernos y no dejarse manipular por su padre.

En ese momento, los Ancianos fae, controlados por el poder de Hades, aparecen frente a la caravana. A Tamsin se le ocurre que es un buen momento para romper aguas. Pero Bo se pone manos a la obra mandando a Vex, Mark y Dyson a luchar contra los ancianos y a Lauren y a Kenzi supervisar el parto de la valquiria. Ella se encomienda el marrón más gordo, pues decide enfrentar a su padre.

Mientras Tamsin lucha por dar a luz, Bo se enfrenta a su padre en una batalla épica como pocas. Vale, no. Se echan un pulso a ver quien es más fuerte y al final resulta que a Bo, la sangre de Trick le da un extra y derrota a su malvadísimo padre, mandándolo de vuelta al infierno y dejando claro que ella va a vivir la vida que ha elegido, no la que él tenía en mente.

lostgirl516_1804

Tras un momento para recuperar energía, Bo empieza a devolver el chi a todas las personas sucubeadas y restaura el daño que había hecho devolviendo a la vida a todos.

lostgirl516_1866

Mientras Bo ando compartiendo aliento con toda la ciudad, Mark y Vex intercambian palabras en una escena inesperada y extraña. El mesmer le pregunta si ya escogió bando, y Mark le dice que no lo hará, pero que tomó una decisión y le ofrece su mano para que Vex la tome.

lostgirl516_1984

Más dramático es lo que se está viviendo en el interior de la caravana. Tamsin ya ha dado a luz, pero su vida se extingue. Bo se resiste a perder a la valquiria, pero ésta está preparada para irse, pues su legado quedará a través de su hija y pide a la súcubo que cuide del bebé, a quien da el nombre de Dagny. Tamsin muere y se eleva como valquiria hasta el cielo en una escena muy emotiva que culmina con una pluma sobre el pecho de su hija. Y yo sin kleenex.

lostgirl516_2066

Pasado el peligro, vemos a Bo despidiéndose de su recién nacida pero ya un poco crecida hermana valquiria a quien deja en manos de Kenzi, quien se encargará de cuidarla. Nuestras chicas se despiden para una larga temporada, pero es necesario para proteger al bebé. Y yo sigo sin kleenex.

lostgirl516_2342

Tras ver marchar a Kenzi, Bo se acerca hasta Lauren que está subida en el capó del coche de la súcubo. Bo se pone filosófica y habla de la incertidumbre del futuro, pero la doctora sí tiene clara una cosa del futuro, y en lo que parece la declaración de unos votos nupciales, Lauren le dice: “Yo, la humana, Lauren Lewis, quiero pasar el resto de mi vida contigo, súcubo, Bo Dennis”. Bo, que no se da cuenta de que está asistiendo a su propia boda, duda un poco dado que no puede dejar a un lado el hecho de que Lauren la dejó dos veces, pero la doctora le dice que no volverá a cometer ese error, y tras preguntarle si cree que pueden llevarlo adelante, ¡Bo por fin le dice que sí y nuestras chicas se casan sobre el capó de un coche con beso y todo! ¡Y yo sigo sin los malditos kleenex!

lostgirl516_2463

Después de este momento Doccubus, vemos como ha pasado el tiempo y una chica rubia se está dando el lote con otra en un coche. Un policía aparece para interrumpirlas, el mismísimo Mark, quien la lleva al Dal. Allí, Dyson, detrás de su barra, recibe a una Dagny ya adolescente y le hace firmar el libro de los Faes, al tiempo que Lauren le clava una inyección. Ella sabe como caer bien a la gente de entrada.

lostgirl516_2671

Dagny no se sorprende mucho ante todo esto, pues Kenzi ha debido de hacerle spoilers sobre su familia, al fin y al cabo Bo no quería que creciera como una chica perdida. Y hablando de la súcubo, ésta hace su aparición y deja embelesada a su hermanita pequeña (Lost Girl, no, que nos conocemos y ya ha habido demasiados líos entre familiares, NO). Entonces la marca de Hades hace de las suyas y Bo le advierte del peligro que se acerca. Dagny, que aún está verde como una fruta sin madurar (o como su chaqueta), pregunta qué pueden hacer, y Bo, confiada y segura de sí misma, le dice que estarán preparados. Así, sin cerrarse del todo, se completa el círculo de Lost Girl y termina la serie.

lostgirl516_2713

Entrando a valorar el final, en líneas generales, diré que me ha parecido un buen final, a la altura de la serie. Es más, me atrevo a decir que tras el descalabro de la cuarta temporada, que parece una temporada hecha sin criterio alguno, la quinta nos devolvió parte de la ilusión que nos robó esa desacertada temporada anterior. Es cierto que los guionistas se enredaron demasiado con las diferentes mitologías, y que la quinta rompió nuestros esquemas dejando a un lado la mitología nórdica para dar peso a la griega, en lo que parece ser un exceso de creatividad, pero se le perdona porque es Lost Girl, y creo que todos los que hemos seguido la serie nos acostumbramos a que la serie se salía de lo normal y que tenía momentos “What the hell!” o “¿Qué os fumáis los guionistas?” constantemente. Pero yo considero que esto era parte de su encanto.

Como no podía ser menos, este final también tuvo de esos momentos, pero si no los hubiera tenido, creo que los hubiera echado de menos, por lo que el capítulo final me gustó hasta con sus cosas extrañas, como que Vex pudiera hablar después de que le rajaran la garganta. Prefiero pensar que un mesmer se cura a la velocidad de la luz. Al final, estos pequeños fallos no empañan los mensajes optimistas que este episodio nos ha dejado, como tener fe en las personas a las que queremos, ser capaces de elegir nuestro propio destino y luchar por el amor a pesar de las dificultades.

Adoré más que nunca a Kenzi en este capítulo, no sólo por su fe inquebrantable en Bo, demostrando lo que es una amistad en mayúsculas, sino porque en los momentos más dramáticos, Kenzi siempre fue un rayo de luz con su humor. Es increíble como en la escena en la que Tamsin sufre dando a luz, este personaje consigue que la tensión se reduzca al mínimo haciendo incluso de la situación algo divertido.

Pero Lost Girl sabe de momentos. Por eso, y por el drama que iba a suponer la muerte de Tamsin, fue especial que Kenzi hiciera del momento del parto algo un poco menos dramático. Tamsin fue un personaje que apareció en la tercera temporada, pero que parecía llevar en la serie desde la primera. La muerte de la valquiria es un momento muy triste, pero también muy emotivo, pues incluso en su desgracia hay un final feliz. La valquiria vivía ya su última vida, pero ese bebé que deja en el mundo hará que siga con el resto del grupo por mucho más tiempo.

Por otro lado, adoré también la relación de amistad que con el tiempo forjaron Dyson y Lauren y que en este episodio se refleja bien al demostrarse el uno al otro la buena consideración que se tienen. Siempre pensé que el triángulo formado por Dyson-Bo-Lauren tendría un final abierto futuro, y no me equivoqué, porque es lo que se deduce de la conversación que mantienen, pero tras haber seguido la serie desde la primera temporada, considero que era la opción más lógica. Mientras Lauren existiera, Bo la elegiría siempre antes que al lobo, pero es innegable que para Bo, Dyson siempre estará ahí. Y me gusta la manera en que el lobo acepta esa realidad animando a Lauren a luchar por Bo.

Que los guionistas hayan dado un final feliz a Bo y a Lauren es lo mejor que le podía pasar a la serie en el aspecto romántico. Desde el primer momento, apostar por el Doccubus era apostar por el caballo perdedor, pero también era hacerlo por el amor verdadero, por ese por el que hay que luchar, pero que vale la pena. Dyson y Bo formaban la pareja lógica y cómoda, ambos faes, una relación que no tendría que atravesar tantos problemas. Pero apostaron por hacer posible el amor entre una humana y una súcubo. Lauren y Bo pasan por mucho a lo largo de cinco temporadas, y aunque seguirán enfrentando los mismos problemas, deciden hacerlo juntas. El mensaje que lanzan con esto es muy fuerte, pues mientras haya voluntad y amor, siempre hay esperanza de que hasta lo imposible salga adelante.

En cuanto a la trama de Dagny, me pareció otro gran acierto que su historia fuera la historia de Bo, pues la serie termina así como empezó, pero esta vez como debería haber sido, no con una chica perdida, sino con alguien que tiene una familia para guiarla y protegerla, con la súcubo a la cabeza de esa familia.

De Bo, que puedo decir… es un personaje que me enamoró desde el minuto uno. Quizás porque es fácil identificarse con un personaje que se siente perdido y a la deriva, sin necesidad de que haya motivos sobrenaturales de fondo. Creo que en el día a día, las personas tendemos a sentirnos muchas veces como un barco sin timón. Y cuando Bo hace su primera aparición, es un barco apunto de estrellarse. Creo que lo que Lost Girl nos enseña a través de este personaje, es que con lo bueno y con lo malo, debemos aceptarnos tal y como somos y creer en nosotros mismos. No tenemos que ser perfectos, ni los mejores, pero si ser capaces de crear nuestro propio destino, de ser los capitanes de nuestro barco, por eso, a pesar de que la batalla contra Hades me pareció demasiado absurda, el hecho de que Bo decida escoger ese momento para decir que va a vivir la vida que ha elegido, hace que aplauda el momento, pues es en los momentos difíciles cuando hay que ser valientes para tomar esa clase de decisión.

Por este buen sabor de boca que has dejado con este final, por los momentos buenos y malos que me has hecho pasar, por las personas que has traído a mi vida y por las personas a las que me has unido aún más, ¡gracias Lost Girl!

imagehandler.axd

Anuncios

Lost Girl

Lost Girl es una serie sobre seres sobrenaturales denominados Faes, entre los que sobresale una, nuestra protagonista: Ysabeau Dennis.

silk

Anna Silk tiene la llave de la eterna juventud

Bo, como todo el mundo la llama, es una súcubo muy poderosa que aún está en proceso de comprender su propia naturaleza. En este camino conocerá a varios personajes que le harán saber que su poder es especial, pues es capaz de absorber la energía vital de las personas.

tumblr_m0s3e5ej891qfu47lo1_500

Bueno, todos los superhéroes tienen algún punto débil…

tumblr_inline_n1ozigkuzv1rdfg8u

Tampoco lleva muy bien que le metan un polo frío por la oreja.

Bo es una fae que todo lo desconoce sobre el mundo del que proviene, pero una cosa tiene clara: no quiere hacer daño a nadie. Nuestra protagonista vive atormentada por su poder sucúbico, pues cada vez que se acuesta con alguien, se levanta con un cadáver. Por esto, procura mantener las distancias con el mundo que la rodea. Hasta que aparece Kenzi en su vida, una humana hiperactiva, amiga de lo ajeno y con una gran capacidad para ingerir alcohol a la que salva de ser violada y/o asesinada.

tumblr_inline_n7j6hgFgsu1si3734

Bo absorbe la energía vital, el “chi”, del hombre que había drogado a Kenzi, quien consigue hacer una fotografía con su móvil en el momento en el que nuestra súcubo deja que sus poderes actúen dejando al tipo más tieso que el codo de un playmobil.

tumblr_inline_n1do59JyJh1ruajmc

Algunos llevan una dieta rica en fibra o proteínas. La de Bo es especial.

JsaWbWh

Como es natural, Kenzi alucina, pero decide quedarse con la súcubo, porque no tiene donde dejarse caer y porque es su manera de agradecerle que le haya salvado la vida. Bo no se muestra muy convencida en un principio, pero lo cierto es que la joven rusa se convertirá en una de las piezas fundamentales de la vida de nuestra protagonista, además de ser el tequila, la sal y el limón de esta serie.

tumblr_lwzgnvlIWc1r7p8sgo1_500

Pero Kenzi no será la única en entrar en la vida de Bo, que al no esconder la prueba del delito, empieza a ser rastreada por dos policías, Dyson y Hale. Estos dos personajes son faes conscientes de su naturaleza y ellos ayudarán a la súcubo a dar los primeros pasos en el complejo mundo de criaturas sobrenaturales con las que conviven los humanos sin saberlo. Pronto se hará evidente la química entre Bo y Dyson, un cambiaformas u hombre-lobo.

reid

Pero nos falta otra pieza importante en este puzzle. La doctora Lauren Lewis, una humana que trabaja para faes y que conoce la existencia de los mismos. La científica explica a Bo, tras varias pruebas, que es una súcubo y que los faes están divididos en dos bandos. Luces y sombras. A la súcubo, que poco le interesa la antigua división de clanes, se dedica a ejercer su influencia sobre la doctora y hete aquí como se inicia un triángulo amoroso.

tumblr_ly3lwdrks11r8qpmxo1_500

A nuestra súcubo, que acaba de aterrizar en todo este mundo sobrenatural lleno de otros seres tan únicos como ella, no le apetece nada escoger bando, pero como a nadie parece importarle su opinión en este asunto, el Ash, líder de los faes de la luz, y la Morrigan, líder de los faes de la sombra, se ponen de acuerdo para hacer pasar una prueba a Bo.

lost-girl-cara

Más o menos la cara que se te queda al saber que a nadie le interesa tu opinión.

Mientras Kenzi busca el modo de ayudar a su nueva y poderosa amiga, Dyson lleva a Bo a pasar la prueba, que consiste en enfrentarse a unos subfaes, básicamente inadaptados que lo único a lo que han dedicado su vida es a aumentar su poder. La súcubo, como novata que es, tiene todas las de perder, pero el lobo, muy altruistamente se ofrece a ser su aperitivo para que nuestra protagonista no luche con el estómago vacío y tenga alguna posibilidad más. Bo se resiste por temor a hacerle daño, pero el policía insiste y así es como la súcubo descubre que su euforia sexual no afecta a los fae del mismo modo que a los humanos.

Con el estómago satisfecho, Bo se enfrenta a la prueba, derrotando con asombrosa facilidad al primer subfae, pero pasándolas un poco más canutas con el segundo, pues éste juega con su mente al punto de hacer sentir tan culpable a la súcubo por sus errores que la misma está dispuesta a beberse un mejunje que le haga olvidar todo. Por suerte, Kenzi encuentra a tiempo a Bo y le ayuda a salir del trance. La súcubo derrota al segundo fae y desafiando todo lo establecido hasta entonces en el mundo de los faes, decide no alinearse con ningún bando y escoger a los humanos, reclamando de paso a Kenzi.

Sin título

Y a partir de este momento, Lost Girl comienza a ampliar su historia, y a llenarse de carismáticos personajes, como un fae llamado Trick, dueño del “Dal Riata”, la taberna en la que tanto faes de la luz como de las sombras pueden refugiarse y donde reina el buen rollo, o Tamsin, una valquiria de armas tomar que al principio nos saca a todos un poco de nuestras casillas con su actitud, pero que acaba ganándose un hueco en nuestros corazones. Todo esto aderezado con un poco de mitología nórdica por aquí y otro poquito de mitología griega por allá que hacen de la serie algo original y diferente, y donde sin duda lo más loable es el modo en que consiguen que las etiquetas y la sexualidad de sus personajes se conviertan en algo secundario a pesar de que la protagonista es una súcubo que se alimenta a través del sexo, dando peso a los temas que realmente importan, como la amistad, el amor, la familia y el ser capaz de aceptarse y creer en uno mismo.

The walking dead: Tienes un zombie detrás.

Seguimos jugando al ¿quién es quién? en esta serie y toca el turno de los personajes secundarios más destacables:

Shane Walsh: En un primer momento es un tío normal, salvo por la nariz de pescador, motivo por el cual lo nombran líder de un pequeño grupo de supervivientes ya que puede suministrar ancas de rana a todo el campamento.

Shane Walsh es el mejor amigo de Rick y eran compañeros en el cuerpo de policía. Intentó salvar a Rick pero como este último es tan gafe, cuando Shane fue a buscarlo al hospital hubo un apagón y la máquina a la que lo tenían enchufado dejó de funcionar. Shane creyó que había muerto y salió de allí para sacar a Lori y a Carl de la ciudad porque, por lo que parece, este hombre debía de ser huérfano o algo así ya que en ningún momento menciona a su familia.

Empieza entonces a cumplir el papel de esposo y padre, pero cuando el hombre parecía que empezaba a tener una familia se da con un canto en los dientes al ver como Rick sigue vivo. Lori le acusa de haberla mentido y Shane empieza a volverse cada vez más majareta.

En un esfuerzo por no sacar al asesino que lleva dentro, asume que su ya no tan amigo le quite el liderato del grupo y le ayuda a llevar al grupo lo más lejos posible enfrentándose a todo tipo de peligros (aunque el principal sea el propio Rick).

Sin embargo, cuando Lori se empeña en negarle la paternidad del bebé que espera coge la maquinilla, se rapa la cabeza lo que le convierte en Bad-Shane y empieza a pensar en la manera menos llamativa de hacer “elegantemente” a un lado a Rick. La cosa, por supuesto, acaba de la peor de las maneras, pero para él. Eso no implica que desde el más allá él no pudiera seguir jodiendo (aunque no como le gustaría, todo hay que decirlo) entre Lori y Rick.

Se le reconoce por la nariz.

Glenn, de apellido “que no soy chino, que soy coreano, joder!”: Este coreano se dedicaba a repartir pizzas antes del apocalipsis zombie. Debía de ser el típico universitario explotado en su curro que trabajaba 18 horas al día repartiendo pizzas de casa en casa, prueba de ello es que sabe de moverse como Pedro por su casa entre calles, alcantarillas y demás sitios extraños. Lo de las alcantarillas es porque aunque no se dice, él era quien llevaba pizzas a las tortugas Ninja.

Durante el ataque de los muertos vivientes se convierte en un miembro muy inútil del campamento ofreciéndose cada dos por tres como cebo vivo para atraer/distraer/matar zombies y lo peor de todo es que lo hace por su propia voluntad. Ahora, en lugar de pizzero es el chico de los recados del grupo. Así, sin seguridad social ni nada.

Pero a pesar de eso y con nuestro protagonista cenizo rondando cerca, este coreano parece especialmente inmune a la maldición “Rick Grimes”, de hecho, no sólo eso, sino que además se enrolla con la tía más maciza de toda la serie. Debe ser que de pequeño se comió accidentalmente un amuleto de la suerte o un gato de estos que mueve la pata.

Reacción al saber que eres el actor que se enrolla con la tía buena de la serie.

Probablemente sea el único que acabe sobreviviendo en este mundo y monte la primera tienda china del Apocalipsis. De algún asiático tenía que ser.

Andrea, de apellido “va a empezar la revolución sexual”: Tiene una hermana, Amy, que le dura dos telediarios. El tiempo que tarda Rick en llegar al campamento con su gafe.

En el cómic es mujer de un solo hombre, Dale, aunque ese hombre bien podría ser su abuelo. Por el contrario, en la serie cumple a la perfección su papel de mujer adulta con regresión a quinceañera con problemas hormonales y especialmente dada a fijarse en los chicos malos, pero malos tirando a psicópatas.

Le van a hacer falta unas cuantas duchas de agua fría.

Al igual que Lori, tiene cierto desequilibrio mental que, cuando ya parecía encauzado y estaba convirtiéndose en un miembro productivo del grupo se esfumó la noche en la que la dejaron tirada ante un ataque zombie inesperado.

Tras haber padecido un catarro muy chungo ha pasado de ser una grandísima francotiradora y cazar zombies a mansalva a regirse por la ley del mínimo esfuerzo. Supongo que pensará que no le pagan lo suficiente.

El subtexto que me comí de pequeña cuando veía Xena no sé si me dejó la mirada muy sucia pero viendo el personaje tan sexual que es Andrea y las miradas que le mete Michonne yo noto ahí una fuerte tensión sexual…en cualquier caso, en el momento en el que Andrea deje de ser tan to…confiada de aquí podría salir un increíble tándem bad-ass.

Carol Peletier: Esta mujer es una especie de broma de los guionistas. Sólo así nos podemos explicar como una mujer que durante dos temporadas únicamente lloraba y cumplía la misma función que un cactus, en la tercera temporada sepa de medicina y de disparar armas. Ha sido bautizada por muchos como Carol-Croft.

Le hace ojitos a Daryl Dixon sin ser consciente de que las fans de este se lanzarían sobre ella para despedazarla con más gusto y rapidez que cualquier zombie.

Como se siente Carol cuando está cerca de Daryl.

Tenía una hija, Sophia, a la que se pasaron una temporada entera buscando por bosque y más bosque habiendo estado la cría en el granero de la casa de la pradera de uno de nuestros personajes. Para honrar su memoria, la madre ha decidido desaparecer sin dejar ni rastro.

Dale Horvath: Era el abuelo cebolleta del grupo. Era como la portera o la vecina maruja que se sabe todos los cotilleos y cree tener calado a todo el mundo. Dale quetodolove tenía una caravana y un gorro de pescador. Pero nunca pescaba. Era, además, el hermano gemelo del padre de Yasmine, ya sabéis, la novia de Aladdín.

El hijo de Rick, Carl, continuando con la tradición histórica de maldecir a todo el que le rodea como su padre, provocó la muerte de este entrañable hombre que era el pilar moral del grupo en las situaciones más tensas.

Hershel Greene: El abuelo cebolleta que sustituye al primero. Es el dueño de la granja que se parece sospechosamente a la de la casa de la pradera. Esto le permite vivir aparentemente aislado de todo el tema este de los zombies.

No le queda más remedio que acoger a Rick y al resto del grupo cuando Otis, un amigo de su familia que todavía debe estar cagándose en Shane desde el otro mundo (lo dejó como cebo vivo para escapar de una horda de zombies), le mete un tiro a Carl. A partir de ahí, llegan los zombies en manada a la granja. Era de esperar con Rick pululando por allí.

Hasta ese momento Hershel había sido un hombre muy religioso que consideraba a los zombies como personas enfermas, pero cuando éstos empiezan a invadirle la granja, a comerse sus vacas y a pisarle las lechugas, se pone en plan Rambo disparando su munición infinita contra ellos hasta que se lo tienen que llevar arrastras de allí.

El próximo fichaje del Call of Duty.

En la cárcel, ha perdido una pierna pero le ha crecido una moderna y juvenil coletilla en el pelo. En The Walking Dead no se te quita algo sin darte otra cosa a cambio.

Maggie Greene y Beth Greene: Maggie es la hija mayor del granjero y tiene unos cuantos favores. Está tan buena que cuando sale en la pantalla a la televisión se le funden los cables de lo caliente que se pone. Es también la pareja de Glenn y una de las integrantes del grupo musical de zombie-killers. Reparte tanta leña, que en las manifestaciones todos querríamos tener una Maggie Greene a nuestro lado cuando sueltan a los antidisturbios.

Beth también es hija de Hershel, pero es más pequeña. Es una chica un tanto azucarada, blanda ante todo, que primero se queda catatónica, después intenta suicidarse y por último, le hace miraditas a Carl. No sirve de mucho, le auguro un futuro como comida para zombies.

Michonne, de apellido “me los cargo a todos”: Michonne es probablemente el mejor personaje creado por Robert Kirkman. Esta mujer afroamericana que parece salida de una película de Quentin Tarantino va a todas partes con su katana y dos caminantes encadenados a los que ha mutilado inteligentemente para que no la ataquen.

Su aparición en el cómic fue una de las más impactantes. Hacía acto de presencia en un momento crucial de la trama de The walking dead y lo hacía de un modo muy casual, con modelito que incluía falda estilo punk del Bershka, camisa morada y bufanda amarilla de Stradivarius y chaqueta de Mango. Vamos, que más estrafalaria y llamativa ya no podía ir.

En la serie su aparición fue una de las mejores y más fielmente representadas solo que el modelito varió a algo más discreto. Lleva una capa con gorro cuya finalidad es protegerle las rastas de la humedad y evitar que la cabeza se le convierta en un matojo.

Uno de sus zombies tiene aspiraciones a modelo. No hace falta que diga cual.

Michonne es una auténtica guerrera. Es mujer de pocas palabras y gestos estoicos. En la serie parece que vaya todo el día oliendo a mierda, no se fía de nadie y todos apostaríamos a que no toma suficiente fibra. Es, además, un personaje inteligente que sabe adaptarse a este mundo zombie y usarlo a su favor. Sola ha sobrevivido mucho tiempo a este nuevo mundo. Todo hasta que se encuentra con Rick, evidentemente. Es a partir de este momento cuando le suceden las desgracias.

Los frikis de The walking dead que amamos a Michonne tenemos una mezcla de sentimientos encontrados cada vez que la vemos en la pantalla usando la katana que solo puede resumirse así:

 

El Gobernador: Philip Blake, ese es su nombre. El título le viene porque el tipo se ha montado un pueblo llamado “Woodbury” donde se montan peleas clandestinas usando zombies y prisioneros. En la serie, el pueblo funciona como una secta, es un sitio de esos en los que tú entras y aunque, aparentemente, puedes marcharte cuando te de la gana, por una cosa u otra, nunca sales. Vamos, que da más miedo que cuando sabes que los testigos de Jehová te van a timbrar.

Este tío está más loco que Michael Myers hasta arriba de pastillas en una fiesta de Halloween. En una escala del 1 al 10 de locura y sadismo este tío se lleva la puntuación más alta y 5 puntos extra.

Es el antagonista por excelencia de The Walking Dead. Este personaje nos hace ver que ni siquiera los zombies son tan horribles como lo pueden llegar a ser los seres humanos en situaciones tan extremas.

Es un ser despreciable, repulsivo y sádico, pero es esto lo que lo convierte en uno de los mejores personajes del cómic. Tiene a su hija zombie en casa como quien tiene un canario en una jaula. En la serie se presenta como un hombre amable de cara a la galería, pero tiene un aquarium escondido en el que se puede ver una amplia colección de cabezas zombies. Ojito.

Personajes creados para la serie:

T-Dog: Como en toda serie que tenga algo que ver con el terror tiene que haber un hombre negro, aquí tenemos a T-Dog. Tiene el récord de haber durado más de diez minutos de serie siendo negro en una serie donde cae la gente como moscas.

Durante dos temporadas tuvo menos diálogo que un zombie y menos actividad que un español a la hora de la siesta. Para compensar eso, los guionistas le dieron la muerte más heroica de toda la serie hasta la fecha para que Carol pudiera desaparecer sin testigos.

Merle Dixon: Es el hermano de Daryl y a diferencia de él, es un cretino integral. Parece ser que toda la maldición Rick se concentra en el mayor de los Dixon, ya que el mismo día que se cruza en su camino Rick, lo deja esposado en una azotea, luego hay un lío de zombies, gente que pierde llaves y total que Merle se queda solo a su suerte allí. Para huir no le queda más remedio que amputarse una mano.

Ahora es, irónicamente, la mano derecha del Gobernador que parece que ha estado usando con él el collar eléctrico que se utiliza con algunos perros, pues está de un manso irreconocible.

Daryl Dixon: El mejor personaje creado para la serie. Este paleto sureño tiene las mejores salidas, es buen cazador, es un rastreador nato, es el más apañao’ matando zombies y además, a pesar de ocultarlo, tiene un corazoncito generoso y amable. Es el chico malo con un buen fondo que incluso cuando es necesario, hace las veces de padre para placer de sus admiradoras.

Miles de mujeres acaban de tener un orgasmo al ver esta imagen.

Va a todas partes con su ballesta y su cuchillo jamonero. Caza búhos y ardillas con las mismas flechas con las que mata zombies y luego no le pasa nada de nada por comerse esos animalejos, hecho que demuestra que también tiene un estómago a prueba de bombas. Es tan versátil que imita movimientos de la naturaleza para pasar desapercibido y atacar a presas mayores. Bueno, presos.

Movimiento cangrejo.

Es el único que va lleno de mierda hasta las orejas cada día, eso a pesar de que los demás se duchan con la misma frecuencia que él. Desde que apareciera en la pantalla las mujeres empezaron a suspirar por verle algo más que los músculos de los brazos pero los guionistas de The Walking Dead, como son unos cachondos, lejos de hacer realidad ese sueño, en la tercera temporada le han añadido más ropa. Un antierótico poncho que acumula más roña que él.

Pero a esta panda de groupies les da igual, se lo arrancarían a bocaos más rápido que cualquier zombie, suspirando porque Daryl se las llevara a cualquier parte en su moto.

La reacción al verle en la pantalla es algo así.

Y esta es la reacción cuando habla.

Ni hablar ya de lo que ocurre cuando ven esto…

Parece que la maldición Rick tampoco le toca muy de cerca además de que a él lo que le protege es la reacción de todo un grupo de mujeres que si algún día lo ven morir en la pequeña pantalla van a montar una acampada más histórica que la del 15M y una revolución más sangrienta que la francesa.

CONTINUARÁ…

THE WALKING DEAD O LA MALDICIÓN “RICK GRIMES”

ADVERTENCIA: LA SIGUIENTE ENTRADA PUEDE CONTENER SPOILERS. El siguiente texto está especialmente centrado en la serie de AMC pero no prometo no haber hecho algún guiño o comentario acerca del cómic que pudiera estropearte alguna sorpresa. Si por el contrario solamente sientes curiosidad o eres de los que sigue la serie y la lleva al día pero no piensas leerte el cómic en la vida, procede, futuro caminante.

THE WALKING DEAD O LA MALDICIÓN “RICK GRIMES”

¿Te has imaginado alguna vez levantándote de buena mañana y viviendo el sueño americano? ¿Has corrido las cortinas de tu habitación saludando al nuevo día y has descubierto para tu regocijo que un tipo al que no le ha debido dar el sol en años se está comiendo en el jardín a tu vecino, ese que te saludaba cada mañana con sonrisa estúpida mientras deseabas que le partiera un rayo mañanero?

Pues algo así pasa en The Walking Dead. Sólo que, el protagonista, lejos de levantarse apaciblemente en su cama se despierta abandonado en la habitación de un hospital y más desorientado que un girasol en Euskadi. Rick Grimes se ha pasado unos cuantos meses en cama por un coma pero ya desde un primer momento se da a entender que es un hombre extraordinario pues se levanta con los calzoncillos totalmente impolutos. Eso ya nos da la primera pista de que este tío está hecho de otra pasta.

The Walking Dead es lo que pasa cuando toda la sociedad norteamericana se pone de acuerdo para marcarse una juerga descomunal, after incluido, y al día siguiente se levantan todos con una resaca de las chungas, similar a las que te tienen todo el día al borde de la cama debatiéndote entre la vida y la muerte y las enormes ganas que tienes de tirarte de cabeza a un estanque para quitarte de la boca la sensación de haber estado chupando un cenicero. Sólo que, esta resaca, en lugar de sed, le da a la gente mucha, pero que mucha hambre y el debate entre la vida y la muerte aquí se decanta enteramente por la segunda opción.

La serie que tan de moda se ha puesto ahora es una más que aceptable adaptación del cómic original de Robert Kirkman. Se introducen algunos cambios sustanciales, entre ellos, varios personajes nuevos, pero en líneas generales, el mensaje se mantiene intacto. The Walking Dead no es una serie que verse sobre un apocalipsis zombie y ya. En realidad, lo que Kirkman pretende con sus cómics es mostrar la supervivencia del ser humano en un ambiente hostil. En este contexto, el amable vecino que te saludaba cada mañana con sonrisa de buen ciudadano (pero al que tú ya tenías calado), te pegaría un garrotazo en la cabeza a la primera de cambio, te robaría todo lo que tuvieras de utilidad, se llevaría hasta las plantas de tu casa y te dejaría ahí como cebo para los zombies mientras él aprovecha para huir.

Es este el motivo que hace recomendable tanto los cómics como la serie ya que hasta ahora todo lo que tenía que ver con gente muerta que come gente viva se centraba en eso; en ver como los muertos se daban un banquete con los vivos. Pero poco interés habíamos visto hasta este momento en saber qué pasaría con un grupo de personas que fuera sobreviviendo poco a poco a esa odisea sin importar el motivo por el cual los muertos resucitan y atacan a los vivos. Pues de eso va The Walking Dead.

Los zombies se reconocen fácilmente ya que son asquerosamente feos, huelen mal, les falta alguna parte de su cuerpo (cuando no casi todo), se mueven con algún órgano colgando fuera de su sitio y acumulan más mierda entre los dientes que una plaza de pueblo después de un botellón.

Además de eso, suelen formar manadas aunque ello no implique una cooperación para conseguir objetivos, más bien, el fin principal es moverse hacia uno en común y después intentar ser el más rápido para hacerse con él. El único caso comparable que encontramos en la vida real son todas esas señoras que se agolpan a las puertas del Corte Inglés en época de rebajas.

Señoras zombies a las puertas de El Corte Inglés.

Los personajes principales son:

Rick Grimes: El tío de los calzoncillos limpios es en realidad un policía al que le metieron un tiro estando de servicio. El tipo tiene bastante mala suerte porque además de meterle un tiro que le deja en coma, durante ese tiempo que pasa encamado se arma todo este jaleo apocalíptico. Cuando despierta del coma y sale de la habitación en la que estaba como no es consciente de lo que ha pasado primero achaca el hecho de que no haya enfermeras en el hospital, ni electricidad y un cadáver descomponiéndose en el pasillo a los recortes en sanidad.

Sin embargo, cuando sale del hospital y una tía a la que le falta todo de cintura para abajo le pide que le devuelva la bici que le está robando entre “gñsssss” y “aagrrgggs” el hombre se queda un poco ojiplático y empieza a sospechar que ahí pasa algo turbio.

Rick y la zombie de la bici de buen rollo después de limar asperezas.

Su racha de mala suerte sigue en una escalada ascendente cuando además del coma y el apocalipsis le pegan un palazo en la cara. Irónicamente esto le salva la vida ya que  segundos antes de recibirlo estaba saludando amistosamente a un zombie que se acercaba en la lejanía para no dejar de él ni los huesos.

¡Golpe de remo!

Así es como se introducen a dos personajes que le cuentan a Rick lo que está pasando y en qué se ha convertido el mundo. Ellos son Morgan Jones y Duane Jones. Rick los lleva hasta la comisaría de policía para encontrar su traje de poli bueno, cargarse de armas y munición hasta los dientes y darse una ducha porque olía muy mal ya. Cuando sale de allí deja a Morgan y a Duane atrás para ir en busca de su mujer y su hijo.

En el camino, un pobre caballo tiene la mala suerte de ser encontrado por el policía. El equino es el primero de una larga lista en caer por la desgracia divina llamada “Rick Grimes”. En cuanto llegan a Atlanta, un grupo de caminantes con más hambre que el tamagochi de un sordo se abalanza sobre el animal con más salvajismo que el que observamos en las cenas navideñas cuando se ponen los langostinos en la mesa.

Nuestro protagonista sobrevive gracias a un coreano que, además, resulta que forma parte del grupo de supervivientes en el que se encuentra su esposa. La llegada de Rick al campamento le da tanta vida que a los dos días de haber llegado se tienen que largar a todo meter de la de muertos que aparecen por allí.

Rick es un hombre bueno, pero de esos que de tan buenos son gili… tontos, de los que tienes que agarrar y sacudir para ver si así les fluye la sangre por las venas. Por suerte, cuando una segunda manada de zombies pone en peligro al grupo, nuestro protagonista despierta por segunda vez e instaura la Ricktadura.

Rick dando un golpe de estado dentro de su propio grupo de cuatro gatos.

Lori Grimes:  Lori es la mujer de Rick. Durante los primeros días de la infección, manda a Shane Walsh, el compañero de trabajo y mejor amigo de Rick que vaya en su busca. Pero éste, al darlo por muerto, se larga cagando leches del hospital antes de que se lo merienden, mete a Lori y al hijo de Rick en el coche y salen de la ciudad. Lori creyendo que Rick está muerto ni se molesta en guardarle un poco de luto y empieza a tener una relación muy sexual con Shane porque se siente muy sola y necesita rellenar el vacío que siente.

A raíz de esto, Lori se queda embarazada, vamos, lo más recomendable para un mundo en el que te tienes que pasar la vida corriendo como si vivieras una maratón constante. Podemos decir de Lori que, en el fondo, es la salsa de The Walking Dead pero esa clase de salsa que te da un asco de muerte cuando te la llevas a la boca. Es cizañera, criticona, inestable, bipolar, no sabe lo que quiere y en general, es tonta.

Resumen acertadísimo de la inestabilidad emocional de Lori.

Es tan tonta que en una carretera por la que ya no circula ningún coche sólo a ella se le ocurre mirar un mapa mientras conduce y estamparse contra el único caminante que hay en cien kilómetros a la redonda. También es de las que opina que en un marco así, si es posible, mejor los hombres a defender y las mujeres a barrer. Pues eso.

Actualmente me encuentro muy ocupada odiando a los guionistas que antes de llevarse a esta tía petarda por delante han conseguido convertirla en mártir con sólo un par de episodios. ¿Tan difícil era hacerla tan poco odiosa desde el primer capítulo?

Carl Grimes: El hijo de los Grimes. Con un padre cenizo y una madre tonta solo nos podía salir un niño que se está metiendo cada dos por tres en algún problema. Era genéticamente imposible que saliera una persona normal. Inicialmente está en la serie para recibir balas perdidas, tirar piedras a los caminantes, provocar la muerte de miembros del grupo y dar por saco, básicamente.

Momento en el que Carl le dice a Rick que ha heredado la maldición de los Grimes.

En la cárcel le ha entrado un poco la cordura, ha dejado de hacer tanto el idiota y por eso le han colgado el papel de mini-sheriff y de paso una pistola cuyo retroceso debería hacer que se partiera los piños al primer disparo o por lo menos, que despegara del sitio unos centímetros. Se desconoce si lleva plomo en los zapatos.

CONTINUARÁ…